Hugo Fernández, herrero y alfarero
Propuestas con futuro
Para el 2012 el taller de alfarería y herrería planea incorporar especialidades como mosaiquismo y esmaltado en metales
Sentado en su torno de alfarero con sus manos puede modelar una exquisita ánfora de largo cuello aristocrático o enormes platos decorativos de excelente factura. Con sus manos y al calor de la fragua puede martillar un hierro al rojo vivo para comenzar a dar forma a una araña monumental o un objeto decorativo de líneas delicadas y diseño impecable. A Hugo Fernández, Artesanos alguna vez lo bautizó como “Hombre de barro… hombre de hierro”, un juego entre las dos disciplinas artesanales en las que concentra su imaginación y en las reúne su talento… un juego con las categorías antropológicas que definen estadios de la evolución del hombre y por lo tanto de su calidad cultural esencial.
En su taller, casi oculto en una Juan B Justo transformada en callejón a la altura del puente sobre la avenida Córdoba, un Hugo paciente, humilde y siempre cálido trabaja con alguno de los materiales nobles con los que recrea sus creaciones, enseña las técnicas básicas de esas disciplinas artesanales o boceta variantes innovadoras en la oferta educativa que presentará con el nuevo año. El es el maestro pero le tiene mucha fe a su ex discípula y ahora asistente Barbara, una futura ceramista (estudia en el instituto de Avellaneda) que, según revela el propio Hugo, ha incorporado valiosas ideas de diseño a una alfarería que siempre tuvo el sello distintivo de la originalidad y la impronta de la creatividad. Quizá eso es lo que impulsó a Samantha –una alumna de origen estadounidense- a afanarse en el torno alfarero en medio de un curso intensivo como los que suele brindar el taller para artesanos del interior y del exterior. Pronto se sumará un taller de mosaiquismo y si hay arreglo con una artesana platense que llega justo para sumarse a una ronda de mate, la herrería podría ofrecer además el esmaltado sobre metales. Para Hugo el 2012 es un año de despegue hacia otras realidades después de largas transiciones. Ojalá que se concreten y se consoliden con la ductilidad de la arcilla y la firmeza del hierro.

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