Escuela del Vidrio de Berazategui
La forja de futuros artesanos
En muy pocos años la iniciativa para una formación artística integral en esta disciplina ha logrado una notable repercusión
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Hablar de Berazategui es inevitablemente hablar del vidrio por la inmensa cristalería que desde hace muchas décadas rigió los destinos industriales de esta ciudad situada en el sur del conurbano bonaerense. Pero paradójicamente su afamada Escuela del Vidrio que dependen de la secretaría de Cultura y Educación de ese municipio reconoce un origen mucho más moderno. Fue a principios de 1990 cuando la notable vitralista y artista plástica Nidia Danessa luego de dar charlas de vitral es encargada por las autoridades comunales para montar un pequeño taller donde se enseñen las técnicas básicas de ese arte milenario con la ayuda del arquitecto Guillermo Patiño. |
Fueron comienzos muy modestos que muy pronto impulsaron otros objetivos como la realización de pantallas de iluminación primero y el lanzamiento de la Carrera de Técnico en Vidrio Artístico Artesanal que se dicta hasta hoy en su actual sede en el Complejo “San Francisco”, que comparte con el Museo Histórico , en la intersección de las calles 23 y 149 de esa ciudad. Fue en el año 1998 cuando se comenzó con esta carrera de dos años de duración, con la opción de un año más para perfeccionamiento, que por razones de espacio sólo admite un pequeño número de postulantes sobre una demanda insatisfecha muy superior. Ese mismo año se inició una actividad de vitral para adolescentes y luego los talleres de termofusión y termoformado, además de vidrio al soplete.
La directora general de las Artes del Fuego, Verónica Avila, explica que entre los objetivos de la escuela están los de lograr que los alumnos (apenas 20 por turno) aprendan las técnicas básicas de la transformación del vidrio con un concepto artístico-artesanal, además de incentivar la creatividad y capacitarlos para la elaboración tanto de objetos utilitarios, funcionales y arquitectónicos como también artísticos que perfiles una eventual salida laboral o creativa. Para lograrlo los aspirantes deberán estudiar desde historia de arte enfocada al vidrio, así también como tecnología de os materiales, moldería, tallado, vitral, pintura sobre vidrio y diseño y composición entre otras materias que componen el plan de estudios de los dos años y desde allí aspirar a una diplomatura en Vidrio Artístico realizada con a supervisión de la Universidad Abierta Interamericana. Pero más allá de este curso regular la Escuela también tiene una notable oferta de talleres de primero y segundo nivel que reúne una cuadricula cercana a los 300 alumnos y donde pueden perfeccionarse técnicas para termofusión, vitrales, vidrio al soplete, artesanías en vidrio, serigrafía, moldería y pantallas de iluminación entre las 23 especialidades que abarca estas cursadas de duración anual.
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Con todo la frutilla del postre de esta notable contribución a la difusión de la actividad está en el Salón Anual, sin lugar a dudas el más importante de la Argentina y uno de los más destacados del subcontinente que este año celebrará sus primeras 14 convocatorias ininterrumpidas. El éxito del Salón lo remarca la presentación el año pasado de 110 obras de reputados artistas del vidrio, una cantidad que esperan superar en su próxima edición prevista para el mes de septiembre y que arrojaron ya 13 premios adquisición que conforman la base de un Museo de reciente creación, donde el talento de esos notables creadores es expuesto para incentivar a otros futuro artesanos de esta magnífica disciplina.
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